Guaminí

Guaminí

Nos dirigimos hacia la ciudad de Guaminí, antes de visitar su matadero nos detendremos para almorzar, y conocer al Museólogo Eduardo Hiriart, quien a pesar de confesar que en lo personal no le gusta la municipalidad hecha por Salamone, es un ávido difusor de su obra. Luego de un magnífico asado, nos dirigimos al matadero. Este entra dentro de la categoría de los mataderos grandes de Salamone, y si que es grande! Al ver las fotos nunca me había percatado del detalle, pero su torre es realmente altísima y a la vez todo el conjunto resulta gigantesco.

El estado del matadero es de un abandono considerable, pero esto no impide que ingresemos a conocerlo. La recorrida de su interior transcurre de forma tranquila, sin embargo mientras filmo me percato de un detalle interesante, hay una endeble escalera caracol que conduce a la torre, por la cual ya varios miembros del grupo están subiendo. Inmediatamente me sumo a la aventura, voy filmando como puedo mientras asciendo, arriba se puede acceder al techo del matadero, desde el cual se puede ver todo la ciudad y por supuesto la torre de la municipalidad. Un segundo tramo de escalera nos lleva a una especie de balcón voladizo que tiene la torre, a partir de aquí la única manera de continuar subiendo, es a través de unos pequeños peldaños desgastados, corroídos y torcidos, los cuales automáticamente ponen fin a nuestro ascenso.

Luego de permanecer más de una hora recorriendo y registrando cada rincón del matadero, subimos al micro para visitar una de las municipalidades más reconocibles de Salamone, la de Guaminí. Durante las cuadras que recorremos, podemos observar la ciudad, la cual a pesar del día soleado permanece desierta, difícilmente vemos gente en la calle, es casi como una ciudad fantasma, o como que se ha detenido el tiempo. Al descender del micro y tomar contacto con la obra, empiezo a sentir los efectos de la sobredosis Salamónica. El hecho de recorrer tantos lugares increíbles en tan poco tiempo, hace que empiece a perder la dimensión de lo que tengo en frente.

El edificio impacta desde cualquier ángulo que se lo observe, su particular torre difícil de describir, le ha valido la asociación con otra famosa obra, la “torre Einstein”, un reconocido observatorio construido 15 años antes que ésta, en Alemania por el Arquitecto Erich Mendelsohn.

Al igual que el resto de Guaminí, el entorno del palacio municipal permanece desierto, cada tanto vemos a lo lejos algún auto o bicicleta, es por esto que las cientos de palomas que sobrevuelan el edificio, se convierten en una atracción difícil de ignorar. Con un vuelo casi sincronizado, despegan, dan un par de vueltas y vuelvan a posarse sobre la torre.

Casbas

Dejamos Guaminí y nos dirigimos a Casbas, una pequeña ciudad ubicada dentro del partido de Guaminí, aquí nos encontraremos con una pequeña delegación Municipal también de Salamone. Durante el corto trayecto nos cuentan un dato realmente curioso. La ciudad de Casbas inicialmente era más pequeña que la ciudad Guaminí (la cual es a la vez cabecera del partido, de ahí el porqué de semejante Palacio Municipal), pero el paso de los años hizo que la “pequeña” Casbas tenga más habitantes que Guaminí, lo que creó una rivalidad entre ambas ciudades. A primera vista la pequeña delegación municipal de color celeste no parecería obra de Salamone, sin embargo lo es. El neocoloneal fue el estilo que Salamone utilizó en varias delegaciones municipales, y lo llevó al extremo en el caso de la Municipalidad de Chascomus, la última obra que Salamone realizó dentro de este plan de obras públicas.

 

Nuestro paso por Casbas es muy breve, debemos partir hacia Tres Lomas para visitar las últimas obras del día.

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